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Compras transparentes y rápidas: cómo la contratación abierta ayudó a Lituania en su respuesta al coronavirus

Las instituciones de Lituania estaban teniendo dificultades para adquirir equipos de protección personal en los primeros meses de la pandemia. Ante esto, la Oficina de Contratación Pública inició un análisis exhaustivo de sus contratos de emergencia. Esta indagación permitió identificar un creciente número de proveedores no verificados, sobreprecios en equipos de protección y riesgosas adjudicaciones directas por grandes cifras. A fin de fortalecer la legitimidad y la confianza en la gestión de la respuesta a la pandemia, la Oficina de Contratación Pública decidió publicar de manera totalmente abierta los detalles de contrataciones de emergencia que sumaban más de € 80 millones a través de un portal exclusivo. Esta medida permitió al gobierno, a la sociedad civil y a los periodistas investigar gastos y resolver problemas. A raíz de este éxito, Lituania decidió asignar a los datos abiertos y el gobierno abierto un lugar central en sus nuevas reformas en materia de contratación.

Al igual que el resto del mundo, Lituania también registró un drástico incremento de la demanda de equipos médicos y de protección personal durante el inicio de la pandemia en marzo del año pasado. Al tratarse de un pequeño país en la costa del mar Báltico, el gobierno lituano sabía que tendría dificultades para competir por insumos esenciales y escasos en el mercado global. Aun así, muchos se sorprendieron al ver los niveles de fraude y tergiversación con los que tuvieron que lidiar las autoridades del país. En un caso, los periodistas de investigación Miglė Krancevičiūtė y Šarūnas Černiauskas, que trabajan para el medio de difusión Siena, descubrieron un cargamento dudoso de 30.000 mascarillas de la marca “Love Surprise” provenientes de China en la ciudad portuaria lituana de Klaipėda. La empresa que las enviaba había comenzado a operar solo unos pocos meses antes y las certificaciones que tenía eran falsas. A raíz de esto, se inició una investigación penal.

Generar apertura de datos para solucionar problemas

La Oficina de Contratación Pública de Lituania sabía que debía hacer algo para mantener la confianza de la gente. Durante la emergencia se habían simplificado los procedimientos de contratación pública para poder cerrar contratos de adquisición de equipos de protección personal con mayor rapidez, pero esta aceleración del proceso también significó que se dejaran de lado los mecanismos de control habituales que aseguran la rendición de cuentas. Los compradores comenzaron a realizar adjudicaciones directas sin publicar detalles de las licitaciones, y esto hizo que la información clave sobre las compras solo pudiera conocerse una vez que el contrato ya estaba firmado (y publicado). 

El sistema central de contratación electrónica de Lituania (CVP IS) era de vanguardia cuando se introdujo en 2008 y, desde 2016, incluía un registro público de contratos. Sin embargo, con el avance de la pandemia, este sistema basado en documentos no daba abasto con la respuesta a la emergencia. La información clave no podía analizarse con facilidad.

Oficina de Contratación Pública de Lituania

Ante el flujo de proveedores no verificados y la adjudicación de contratos por sumas considerables durante la pandemia, en junio de 2020 la Oficina de Contratación Pública realizó una revisión exhaustiva de los contratos de emergencia, por medio de la cual recopilaron y publicaron 1.214 contratos para la adquisición de equipos de protección personal, desinfectantes y servicios de logística en relación con el COVID-19 correspondientes al período entre enero y mayo de 2020. Reconociendo la importancia del seguimiento que hacen las OSC y los periodistas, la Oficina publicó toda la información como datos abiertos en un panel de información público. El panel mostraba de manera sencilla información clave sobre adquisiciones relacionadas con la pandemia, indicando quién realizó compras, qué compró, a quiénes lo compró y cuándo. 

El análisis reveló que el gobierno había gastado en total € 84,4 millones en equipos de protección personal y otros insumos. Los 10 contratos principales representaban casi la mitad del valor de todos los contratos adjudicados (49 %) y el 45 % del total se había adjudicado a solo dos proveedores extranjeros.

“Los datos abiertos permitieron identificar señales de alarma, como por ejemplo, que era necesario diversificar la cadena de suministro”, señala Laura Kuoraité, asesora sénior de la División de Asistencia Metodológica de la Oficina de Contratación Pública. “También confirmó lo que venimos diciendo desde hace años: lo importante que es educar a nuestros compradores públicos, mostrar el valor de una planificación adecuada y conocer el mercado”.

“Pudimos ver que había nuevos proveedores que antes no estaban en un determinado sector, por ejemplo, una empresa que vende decoraciones para fiestas y que comenzó a vender equipos de protección personal. Eso es un poco extraño. Genera dificultades, porque tal vez el proveedor esté prestando un servicio de manera satisfactoria, pero no se puede tener la certeza dado el poco tiempo con el que se cuenta para actuar”.

Panel de información sobre el COVID-19 de la Oficina de Contratación Pública

Esto dejó impresionado a Karolis Granickas, un ciudadano lituano interesado en el tema que trabaja para OCP: “La Oficina de Contratación Pública quería entender realmente cómo se había desempeñado el gobierno durante la primera ola de contrataciones. Tuvieron dificultades esperables, como qué hacer con los proveedores que, aunque no tenían antecedentes, ofrecían una cotización competitiva. La gente tenía que tomar decisiones muy difíciles en el momento. El objetivo de la Oficina era arrojar luz sobre estas decisiones de modo que se pudieran extraer enseñanzas para el futuro. La publicidad de los datos fue una manera de convocar la ayuda de la sociedad civil, los periodistas y otros actores, para que entraran en escena y ayudaran en un momento de crisis”.

Mayor escrutinio por parte de la sociedad civil y el periodismo

Según Sergejus Muravjovas, director ejecutivo de Transparencia Internacional Lituania: “El COVID-19 es una prueba de resistencia para cualquier sistema anticorrupción. Por primera vez, la publicación de datos abiertos nos permitió indagar más profundamente y comprender en verdad ‘qué es lo que sabemos’ y ‘lo que no sabemos’”. 

Foto: Sergejus Muravjovas, Luko Balandžio/15min

Sergejus y su equipo, con una pequeña subvención de OCP, comenzaron a investigar los datos y a enviar solicitudes basadas las normas sobre libertad de información a las 10 autoridades contratantes más grandes y a los cinco hospitales principales utilizados para el tratamiento de pacientes con COVID-19 (lo que representaba un total de 12 compradores, dado que algunos casos eran los mismos).

TI-Lituania pidió a las autoridades contratantes que presentaran todos los demás contratos relacionados con el COVID-19 para la adquisición de equipos de protección personal, equipos médicos especiales para la lucha contra el COVID-19 y pruebas de detección, que aún no hubieran sido publicados por la Oficina de Contratación Pública. En total, TI-Lituania recibió notificación de otros 136 contratos firmados en el marco del COVID-19 con 73 proveedores diferentes que no se habían declarado anteriormente. Estos contratos tenían un valor total de € 7,98 millones, lo que representó un incremento del 10 % del gasto público total por la pandemia. La capacidad de TI-Lituania de obtener datos adicionales expuso algunas de las limitaciones de la autoridad de supervisión de la Oficina de Contratación y, como correspondía, la información se añadió a los paneles de información sobre las contrataciones del país.

La Oficina de Contratación Pública también colaboró con la agencia de periodismo de investigación Siena a partir de su investigación sobre las mascarillas “Love Surprise”. Siena, con la colaboración de Media4Change, creó una herramienta que analiza los vínculos entre los organismos gubernamentales, los contratos públicos y las personas políticamente expuestas (denominada Karstos Pédos, o “Pies Calientes”) después de que Šarūnas Černiauskas, fundador de Siena, experimentara la frustración de pasar horas escarbando información en distintas bases de datos sobre adquisiciones de Lituania. La nueva herramienta significó un cambio: “En unos pocos clics, la plataforma permite trazar conexiones que llevarían horas o días de investigación a un avezado periodista”, cuenta Černiauskas.

En diciembre de 2020, TI-Lituania pudo presentar su estudio y sus recomendaciones a la comisión anticorrupción del Parlamento, que se comprometió a ponerlas en práctica. 

“Esperamos que esto impulse una reforma de las leyes y de la manera en que se adjudican los contratos de emergencia en Lituania”, expresa Sergejus. “Hay una clara necesidad de centralizar las contrataciones públicas, dado que hay demasiadas entidades diferentes. También tenemos que digitalizar el sistema, y es evidente que necesitamos mejorar la gestión de riesgos. Espero que este informe y otras historias similares alienten no solo a la sociedad civil sino también a los organismos anticorrupción y al sector público a tener un enfoque más metodológico de la gestión de riesgos de corrupción y la transparencia en general”.


Un compromiso firme con la reforma 

Las lecciones aprendidas sobre cómo la transparencia y los datos abiertos ayudaron a mejorar la respuesta durante la pandemia ahora se están aplicando al plan de recuperación pos-COVID de Lituania. La Oficina de Contratación Pública ya está recabando datos más detallados e identificando contratos en los paquetes de recuperación para realizar un seguimiento más eficaz de los gastos de recuperación.

“La recuperación económica es probablemente una conversación aún más importante que la fase de emergencia porque es multidimensional y requerirá un examen minucioso de las decisiones estratégicas y de toda la cadena de implementación”, señala Sergejus.“Hay muchísimos riesgos si consideramos la magnitud de los fondos que estamos manejando”.

Entrega de equipos de protección: Municipio de la ciudad de Klaipėda

La Oficina de Contratación Pública también está planificando mejorar su infraestructura informática para recabar datos estandarizados más detallados a lo largo de todo el ciclo de adquisiciones. Tiene previsto desarrollar un sistema de adquisiciones electrónicas completamente nuevo para el país que se llamará SAULE IS. El sistema será totalmente digital y basado en datos, y dará cobertura a los contratos públicos a lo largo de todo su ciclo de vida.

La Oficina de Contratación Pública se ha comprometido a implementar el Estándar de Datos para las Contrataciones Abiertas como un paso clave de ese cambio orientado a simplificar la publicación de los datos abiertos sobre las adquisiciones, mejorar el análisis y establecer vínculos con otros conjuntos de datos relevantes. Algunas entidades, como el Ministerio de Medioambiente, también han comenzado a considerar enfoques de datos abiertos para monitorear el cumplimiento de los objetivos del Nuevo Pacto Verde de la Unión Europea. 

Uno de los objetivos del novedoso sistema digitalizado SAULE IS es transformar todos los procesos de contratación pública en soluciones digitales inteligentes, basadas en datos, en el espacio electrónico”, explica Marius Zemaitis, jefe de TI de la Oficina de Contratación Pública. “Será posible elegir productos y servicios no solo en función del precio y la calidad sino también por su menor nivel de impacto ambiental. Esto alentará un sistema altamente especializado que se centre en ofrecer contrataciones justas y ecológicas”.

Se está debatiendo una nueva ley anticorrupción en el Parlamento. “Esto podría significar un verdadero cambio en las condiciones”, expresa Sergejus. “El proyecto contiene muchísimos de los términos correctos que atribuyen la responsabilidad no solo al Servicio de Investigación Especial (el departamento anticorrupción de Lituania) sino también a los jefes de departamentos y las instituciones de los sectores público y privado. Habla de resultados mensurables y buenos ejemplos. Si prospera, será un cambio sustancial”. 

El pasado octubre, el Parlamento Europeo celebró una sesión en la que trató los contratos de emergencia, donde OCP destacó la función de los datos abiertos y la participación de los actores interesados, como ocurrió en Lituania, para preservar la transparencia de las adquisiciones en la respuesta de emergencia. 

En noviembre, el Financial Times reconoció los esfuerzos realizados por Lituania y seleccionó al país como finalista para los Premios a los Negocios Inteligentes 2020. 

En abril de 2021, la Oficina de Contratación Pública presentará un nuevo informe en el que analizará su respuesta durante la segunda ola del coronavirus. Esta investigación permitirá conocer más sobre la gestión de los contratos de emergencia empleando una respuesta abierta y transparente. 

Estamos muy entusiasmados en dar los próximos pasos de este recorrido y compartir las enseñanzas extraídas en los distintos sectores de nuestra comunidad al tiempo que los promotores de las contrataciones abiertas ponen sus expectativas en la recuperación del coronavirus y la posibilidad de contrataciones más transparentes, ecológicas e inteligentes.

Foto de portada: Czeva (CC BY-SA 4.0)