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Tres brindis y tres cervezas para México por su liderazgo en contratación abierta

18 Jul 2016

Por Gavin Hayman

Esta semana, se está llevando a cabo la Reunión Ministerial de Economía Digital de la OCDE en México. El tema destacado será la relación entre la economía digital, el gobierno y la prosperidad social. La realización de la reunión en México es oportuna, ya que este ha sido uno de los primeros países en implementar la innovación y la colaboración en torno a la contratación abierta.

Los contratos públicos tienen un papel importante en la transformación económica. Son clave para la prosperidad social, tanto en términos de prestación de servicios reales de valor a los ciudadanos como en la creación de un entorno comercial mejorado más justo para las empresas que compiten por las actividades gubernamentales. En breve, la contratación abierta es una intervención clave para generar confianza entre el gobierno, la sociedad civil y las empresas. Además, dada la cantidad de dinero y la discreción involucradas, los contratos gubernamentales también son el mayor riesgo de corrupción del gobierno.

En el centro de la contratación abierta se encuentra un estándar de datos abiertos, el Estándar de Datos para la Contratación Abierta, que describe las etapas del proceso del ciclo completo de contratación, desde la planificación hasta la licitación, la adjudicación, el contrato y la implementación.

Para explicar el papel que tiene el estándar en la contratación pública, quisiera sugerir una analogía con otra área en la que México es líder mundial. México se encuentra entre los cinco países que producen más cerveza en el mundo.

Los ingredientes para fabricar cerveza son bastante comunes (especialmente, cuando se sigue la tradición alemana y una Reinheitsgebot o ley de pureza de hace 500 años): agua, cebada y lúpulo. Pero lo mágico es la forma en que los mexicanos mezclan los ingredientes. De la misma manera, el Estándar de Datos para la Contratación Abierta define los datos que se deben publicar como parte del proceso de compra y ayuda a proporcionar un enfoque estandarizado y estructurado sobre cómo mezclar los ingredientes. Lo que es realmente interesante es ver cómo México utiliza ese enfoque para sugerir innovaciones que son maravillosas.

Estos son tres ejemplos:

  1. México ha sido uno de los primeros países en expresar interés por implementar el Estándar de Datos para la Contratación Abierta. Desde 2014, ha estado analizando la contratación abierta con el Banco Mundial (cuyo resultado fue un práctico dashboard en el que se analizan los contratos de México según indicadores claves, como la oportunidad, la eficiencia de costos y otros). Durante la Cumbre Global de la Alianza para el Gobierno Abierto que se realizó en noviembre del año pasado, el presidente Enrique Peña Nieto también tomó un compromiso de alto nivel con el fin de abrir las contrataciones para el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, que se espera que recibirá hasta 120 millones de pasajeros por año. Los primeros datos fueron publicados en marzo. Esto vino de la mano de un compromiso más amplio para la apertura de datos y la dirección del desarrollo de la Carta Internacional de Datos Abiertos.Dada la repercusión internacional de este compromiso, con miles de billones de dólares en infraestructura que probablemente se gastarán en todo el mundo en las próximas décadas, nos gustaría comparar este esfuerzo con la cerveza más famosa del mundo de las tantas cervezas maravillosas de México: una Corona fresca y clara servida con limón y un delicioso toque mexicano.
  2. En la Ciudad de México, el Jefe de Gobierno Miguel Mancera ha encabezado la implementación sub-nacional de la contratación abierta. Esta semana, la Ciudad de México publicará los primeros datos como primera ciudad del mundo en divulgar información sobre todo su proceso de contrataciones, desde la planificación hasta la implementación. Esto permitirá a los ciudadanos no solo realizar un seguimiento de las licitaciones y las adjudicaciones, sino también controlar la implementación y la forma mediante la cual los contratos públicos prestan servicios que son importantes para la vida cotidiana.La Ciudad de México es uno de nuestros proyectos de demonstración y aprendizaje, mediante el cual pensamos compartir lo que aprendemos y probar y demostrar la existencia de mejores negocios y del compromiso cívico. Este aprendizaje es un componente fundamental de nuestra estrategia y, junto a la Ciudad de México, hemos estado analizando cómo influye la contratación abierta en el nivel de la ciudad desde abril del año pasado.En la Ciudad de México, tal vez la contratación abierta es como una «Modelo Especial». Es un poco más profunda, tiene un sabor más complejo y refleja el compromiso y los bucles de retroalimentación que el intendente desea desarrollar. La cerveza Modelo Especial se originó en la Ciudad de México y es muy popular en el país, tal como esperamos que lo sea la contratación abierta. Y, por supuesto, la Ciudad de México apunta a ser el «modelo» a seguir para otras ciudades del mundo que desean mostrar a sus ciudadanos en qué se gasta el dinero público.
  3. Y, si algo faltaba para que el vaso rebalsara, México también está innovando en la contratación abierta en otros lugares. Durante la Cumbre Global Anticorrupción que se llevó a cabo en mayo en el Reino Unido, México lideró la creación de la Alianza de Contrataciones 5, un nuevo grupo de líderes de contratación abierta que también incluye a Colombia, Francia, Ucrania y el Reino Unido.Como parte de sus nuevos compromisos, México analizará la contratación abierta en el sector de salud y en la explotación de los recursos petroleros del país por medio de firmas internacionales en la licitación «Ronda Uno». Ya se encuentra en marcha una prueba piloto que consiste en el uso del Estándar de Datos para la Contratación Abierta en una alianza pública privada para la construcción de una nueva red de telecomunicaciones en México: Red Compartida.Este último proyecto bien se puede comparar con una Bohemia: a pesar de ser una cerveza clara y transparente, es conocida por su sabor denso y de varias capas, lo cual refleja la ambición de México de tomar las complejidades de estos procesos de adjudicación y supervisión y hacerlas accesibles para los ciudadanos y los inversores.

Entonces, ahí lo tenemos. Tres cervezas deliciosas a nivel mundial y tres emocionantes primicias mundiales de México en cuanto a la contratación abierta.

Por supuesto, como cualquier buen cervecero sabe, para que las cosas salgan bien, es posible que haya que invertir mucho tiempo y realizar algunos experimentos. De la misma manera, la contratación abierta no implica derramar grandes conjuntos de datos, sino realizar un diseño en el que se tienen en cuenta las necesidades específicas de los ciudadanos y las empresas en cuanto al uso de los datos y al compromiso con un proceso de retroalimentación más grande con el fin de brindar mejor información. De esa forma, los datos abiertos sobre los contratos pueden facilitar un análisis más profundo para elaborar decisiones más informadas y para ayudar a elegir la mejor solución para un trabajo determinado.

Así como las cervezas artesanales toman la receta para fabricar cervezas que generalmente son superiores y especializadas con el fin de complacer distintos gustos, la sociedad civil, las organizaciones, los periodistas y las nuevas empresas de tecnología cívica pueden utilizar estos datos de contratación para desarrollar herramientas y plataformas que analizan esta información y satisfacen necesidades específicas.

Para la contratación abierta, la función activa que cumplen las organizaciones de sociedad civil, como Transparencia Mexicana e IMCO, que han sido y siguen siendo fundamentales para la creación conjunta de esta sociedad más abierta, transparente y más justa tiene la misma importancia. La norma Testigo Social de México incluye a la sociedad civil, dado que controla el proceso de compra pública.

Los contratos públicos son importantes para todos nosotros. Están detrás de las carreteras, las escuelas y los hospitales de los que dependen millones de personas y que mantienen el funcionamiento y la habitabilidad de un país.

La promesa de la contratación abierta es asegurar que esto ocurra con eficiencia, justicia y para el interés del público. México es uno de los primeros países en tratar de hacer realidad esa promesa.

Entonces, si está en Cancún participando del evento de la OCDE, busque una cerveza helada y brinde por la innovación de México en el ámbito de la contratación abierta. Pruebe la variedad que quiera, pero recuerde que las mejores, como los mejores contratos, son las claras y transparentes.